Dormir bien no siempre es fácil. El estrés, las responsabilidades diarias o el ritmo de vida influyen muchísimo en nuestro descanso pero, en pleno verano, el enemigo número uno tiene nombre propio: el calor.
Existe una explicación científica para esto: para que nuestro cerebro active la fase de sueño profundo, necesita que la temperatura corporal i...