Que la gente se haya peleado en las redes durante el último Mundial parece un problema de fútbol. Que no entendamos la maquinaria millonaria que se alimenta de nuestro enojo, es un peligro.
¿Cuántas veces entraste a comentar o a indignarte por una publicación y, sin darte cuenta, le terminaste regalando tu tiempo, tu atención y tu plata a un desconocido?
No import...